Marcar la diferencia

Jorge Álvarez Camacho

Es hora de mandar a paseo a la gente tóxica. 
Es tiempo de liberarte de los egoístas. Corazones oprimidos que desconocen la palabra amor.
Es tiempo de exigir respeto. Que el que no te valora, te pierda. Así de cruel y así de simple. 
Es tiempo de rodearte de personas que se preocupen por ti. Es algo lógico… ¡Digo yo! Pues resulta que es muy difícil. No debería ser tan complicado, pero si lo es, porque todo el mundo corre, no se hacia dónde, pero corren y corren y quieren más y más, tampoco sé lo que quieren, pero sea lo que sea, lo quieren y si lo tienes tú, te lo quieren quitar. Vivimos en un mundo donde vales por lo que tienes y no por quien eres… y por eso el mas tonto con dinero se permite el lujo de no ser amable contigo porque le van a respetar por el poder que le da el tener. Manda al carajo a todo aquel que te mira por encima del hombro. No permitas que el egoísmo de unos pocos gobierne tu vida. Aunque no me ayudes, sabes que, yo seguiré ayudando.
Aunque cierres mis puertas, yo seguiré luchando, incluso estudiando cerrajería, si hace falta, para abrir lo que tú decides cerrar en mis narices. 
Como el tener es lo mas importante se vuelven avariciosos y se olvidan del prójimo. 
Viven con el lema “ayúdate tú si puedes” pero te sonríen por si un día les haces falta. No cambies por el egoísta. Simplemente cierra la puerta de tu vida para esas personas. No permitas que entren en tu casa, en tu corazón. Juega a su mismo juego cínico y sonríeles, pero no le pidas al egoísta más. No pierdas tu tiempo y no pierdas tu fe. Pídele a quien en verdad puede ayudarte. Te está mirando desde el cielo. Pídele a Dios. El te escucha y te está esperando. El sabe lo que necesitas, el conoce tu esfuerzo y dedicación. El conoce la música que hay en tu corazón.
Necesitamos a personas que sepan crear poesía, que sean amor en acción. 
Necesitamos a personas verdaderas, no a falsos amigos del montón. 
Es hora de marcar la diferencia, de saborear instantes. Es hora de vivir intensamente. 

Jorge Álvarez Camacho

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *