Los cobardes

El cobarde nunca comienza, el perezoso nunca termina, pero un campeón nunca se rinde hasta alcanzar la victoria. Si estás pasando por una mala racha, donde nada te sale bien. Si te encuentras con toda las puertas cerradas, sólo te pido que seas como esas personas raras que no se rinden, suceda lo que suceda. Donde otros abandonan, ellos ahí andan, jodiendo, molestando, sin dejar de insistir porque creen en lo que hacen. Nadie sabe ni el como ni el porqué, pero ahí están, con mas problemas que nadie pero con una fuerza y una determinación del carajo.
Sé de esas personas raras que amen a pesar de tanto idiota envidioso.
Escúchame bien… nunca, NUNCA te vas a librar de los hipócritas, de los sin corazón, de los sin verguenzas, de los sin alma… deja de preocuparte tanto por la gente que no te aporta. Aparta a quien no te aporte. Que no te importe el que no te aporte. Seca tus lágrimas y confía… sólo te pido eso. ¿Qué te cuesta? Y me dirás… ¿Confiar en quien? ¿Confiar en que? En lo que tu quieras, con tal de que te dé fuerzas. Confia en ti, en Dios o en una piedra si te apetece, pero confía. Confía que lo mejor está por venir. Llénate el corazón de fuerza. La confianza te llena de energía. Ahora toca utilizar esa vitalidad en tu favor. No te rindas y ten esperanza. Avanza con fe. Y te juro por mi vida y que todo va a funcionar, todo lo bueno va a llegar para ti.
Deja de llorar y haz algo. Es tiempo de creer y de crear. En ese orden.

Jorge Álvarez Camacho

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